Después de duras horas de espera en el aeropuerto de Madrid, con sueño en el cuerpo, conseguimos alzar vuelo cual ave que emigra hacia el clima caluroso, persiguiendo al sol. El día aconteció eterno en un avión en el que no nos pusieron ni una PUTA película, ni siquiera el típico mapa con el avioncito que te indica por donde vas y que ayuda a ir pasando el ratito. Otra de las opciones de combatir el aburrimiento, pensareis, es la de recuperar el sueño que no conseguimos disfrut
Qué alivio al ver que el pajarillo atravesaba las nubes y se dejaba ver el verde manto que nos cobijará de fríos, coberturas y negros pensamientos.